
Licor tradicional portugués
Hay sabores que nos llevan a casa.
Una receta de la isla de Madeira, guardada de generación en generación y hecha para compartirse despacio.
Conoce su historiaTim Tam Tum es más que un licor.
Es el camino de regreso al corazón de Madeira.
En cada gota, las mesas llenas,las voces que se cruzan,las puertas que nunca se cierran.
Un brindis por la hospitalidad madeirensey por la alegría que nos une.
Cierra los ojos. Pruébalo despacio. Déjate llevar.
Saudade
Saudade que se comparte.
El portugués guarda una palabra que ningún otro idioma ha sabido traducir: saudade. No es solo añoranza.Es sentir cerca lo que está lejos: el recuerdo de lo que fue y la esperanza callada de que vuelva, una tristeza dulce que solo existe porque hubo amor. La tierra de los abuelos, el olor de la cocina un domingo, el mar visto desde lo alto.
Tim Tam Tum nació de esa saudade: de querer que un sabor de Madeira llegue hasta tu mesa, intacto como en la memoria de quienes zarparon.
«Quien parte de la isla, jamás la abandona por completo.»

La isla
Una isla en medio del Atlántico.
Viñedos colgados sobre el mar, bosques de laurisilva envueltos en niebla, pueblos de pescadores pintados de colores. Durante siglos, Madeira fue puerto de paso y lugar de despedidas. Quien se fue, se llevó sus recetas. Esta es una de ellas.

Lo que guarda cada gota
Siete sabores que te harán volver a casa.

Té negro
El secreto de las abuelas: un leve amargor que equilibra el dulce.

Pasas
Uvas que el sol guardó para después.

Reina Claudia negra
La fruta oscura que le da cuerpo y un fondo aterciopelado.

Canela
El recuerdo de las rutas que zarpaban por el Atlántico.

Vainilla
Una dulzura que no tiene prisa.

Caña de azúcar
Está dos veces: en el aguardiente y en el azúcar. El “oro blanco” que hizo de Madeira una isla dulce desde el siglo XV.

Vino de Madeira
El alma de la isla, en cada sorbo.
El ritual
Se sirve en copita. Se comparte sin prisa.
Después de comer, cuando nadie quiere levantarse de la mesa. Cuando llega alguien que vivía lejos. Cuando hay algo que celebrar, o simplemente alguien con quien conversar.
Ver rituales
Tres toques en el cristal,
y la familia vuelve a estar completa.
La etiqueta
Cada detalle cuenta una parte de la historia.
- La que llevaban en las velas las carabelas portuguesas. Bajo ella llegaron a Madeira los primeros navegantes, en 1419, y con ella empezó la historia de la isla.
- Volutas de hoja de acanto, el ornamento del barroco portugués: el mismo que se talla en la madera dorada de las iglesias y enmarca los azulejos. Un dibujo hecho para durar, como la receta.
- El año del primer lote. La receta viajó escrita a toda prisa en un papel cualquiera, doblado entre la ropa de quienes partían. En 1978 volvió a ser licor, y ya nunca se perdió.
- «Essência e tradição da Madeira · A saudade em cada gota.» La promesa de la familia, escrita en la cinta: guardar la esencia de la isla y servirla gota a gota. En portugués, porque hay palabras que solo caben en la lengua de casa.
- Para quien se fue y para quien vuelve. En el mapa íntimo de quien emigra, todos los rumbos apuntan a casa.
TimTamTum
Tres toques suaves, como tres copitas que se encuentran: así suena una casa cuando alguien vuelve. Una botella para abrir en tu mesa, o para llevársela a quien te espera.
Pocas botellas en cada tanda: te guardamos la tuya.
